Asma bronquial.

Diagnóstico y tratamiento especializado en Bilbao.

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que puede provocar dificultad para respirar, tos persistente, opresión en el pecho y episodios de sibilancias.
En NeumoBilbao, la Dra. Inmaculada Gorordo te ofrece un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado para ayudarte a controlar los síntomas y mejorar tu calidad de vida.

¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica en la que intervienen diversas células y mediadores inflamatorios, condicionada en parte por factores genéticos. Esta inflamación provoca hiperrespuesta bronquial y una obstrucción variable del flujo aéreo, que puede revertir de forma espontánea o con medicación .

En España, el Estudio Europeo de Salud Respiratoria reveló que:

  • 52% de las personas con asma no estaban diagnosticadas

  • 26% no seguían tratamiento, pese a tener síntomas frecuentes

 

¿Por qué aparecen los síntomas del asma?

La inflamación de las vías respiratorias genera una obstrucción e hiperrespuesta bronquial, responsables de los síntomas típicos del asma. Durante una exacerbación asmática, el fenómeno principal es el estrechamiento de la vía aérea, que provoca una obstrucción al flujo aéreo reversible en la mayoría de los casos .

¿Cómo te ayudamos en NeumoBilbao?

El tratamiento del asma se adapta a la gravedad de los síntomas y a las características de cada paciente. Puede incluir:

Tratamiento farmacológico.

El asma puede controlarse en la mayoría de los pacientes con un tratamiento adecuado, combinando medicación de mantenimiento y de rescate adaptada a cada caso.

Uso correcto de inhaladores.

La eficacia del tratamiento depende en gran medida de utilizar bien los dispositivos de inhalación, por lo que el adiestramiento del paciente es esencial.

Control ambiental y abandono del tabaco.

El control del entorno y dejar de fumar son claves para mejorar los síntomas, ya que el tabaquismo empeora el asma y acelera la pérdida de función pulmonar.

¿Cuándo deberías pedir cita?

Deberías consultar si:

  • Tienes síntomas respiratorios recurrentes.

  • Te cuesta hacer ejercicio o notas fatiga con facilidad.

  • Te despiertas por la noche con tos o falta de aire.

  • Ya tienes diagnóstico de asma pero no logras controlarlo.

  • Fumas y tus síntomas han empeorado.

  • Sientes que tu calidad de vida está disminuyendo.

Con un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con asma pueden llevar una vida completamente normal. Pide tu cita y da el primer paso para mejorar tu respiración.

Sobre el asma bronquial.

Datos clave y respuestas a las preguntas más frecuentes sobre su diagnóstico y tratamiento.

Persona adulta con dificultad respiratoria, mano en el pecho y expresión de esfuerzo leve, fondo azul grisáceo y luz lateral fría que transmite el contexto clínico del asma.

El diagnóstico se basa en síntomas típicos como disnea, tos, sibilancias y opresión torácica, que suelen ser variables y empeorar por la noche o de madrugada.

La prueba principal es la espirometría, que puede repetirse tras administrar salbutamol para valorar la respuesta broncodilatadora. También puede medirse el óxido nítrico exhalado (FENO) para evaluar la inflamación de las vías respiratorias.

Sí. El estudio alergológico ayuda a identificar alérgenos que influyen en el asma y debe realizarse en pacientes con síntomas persistentes, mediante pruebas cutáneas o medición de IgE específica.

Las exacerbaciones pueden activarse por múltiples factores directos e indirectos, como infecciones virales, alérgenos, tabaco, contaminantes, frío, ejercicio, ciertos fármacos, aditivos alimentarios, sinusitis, menstruación, embarazo, reflujo gastroesofágico o fenómenos atmosféricos como tormentas o inversión térmica.

El asma se caracteriza por fluctuaciones en los síntomas y en la función pulmonar, incluso dentro del mismo día, más allá de los cambios circadianos normales. Esto puede medirse mediante el control diario del flujo espiratorio máximo (PEF).

Aunque no exclusiva, una circunstacia característica es el fenómeno de la hiperrespuesta bronquial. Es una respuesta broncoconstrictora exagerada frente a estímulos físicos, químicos o biológicos. Aunque el tratamiento antiinflamatorio mejora el control del asma y reduce esta hiperrespuesta, no la elimina por completo.

Entre el 4–7% de las embarazadas padece asma y hasta un 20% puede sufrir exacerbaciones, con un 6% que llega a requerir ingreso hospitalario por crisis graves. El asma mal controlada aumenta el riesgo de hemorragias, eclampsia, hipertensión, placenta previa, cesárea, prematuridad y bajo peso al nacer. La hipoxemia materna durante una agudización es el principal factor de riesgo para complicaciones fetales como crecimiento intrauterino retardado o parto pretérmino.

Sí. El riesgo para el feto es mayor si el asma está mal controlada que por los posibles efectos de los medicamentos habituales del tratamiento asmático. Los fármacos recomendados no difieren de los utilizados en cualquier otra mujer asmática, por lo que el tratamiento debe mantenerse para evitar crisis y asegurar una buena oxigenación materno‑fetal.

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